Voraz incendio en el centro de Castro afecta siete locales

El fantasma del megaincendio de fines de abril del 2016, cuando las llamas arrasaron una multitienda y una farmacia frente a la iglesia patrimonial San Francisco de Castro, reapareció durante la tarde de ayer por un nuevo siniestro que afectó a siete locales comerciales. Una alerta que también se concentró en calle San Martín de la capital chilota.

La alarma se prendió alrededor de las 17.15 horas y gatilló un amplio despliegue de equipos de emergencia para evitar que el fuego destruyera otros negocios, como viviendas emplazadas en las cercanías.

En pocos minutos la densa humareda que brotaba de la construcción perteneciente a Juan Carlos Fernández se transformó en llamas, causando la preocupación de los vecinos que comenzaron a sacar sus pertenencias para que no fueran dañadas.

“Estábamos dentro del local con una compañera, pero sin público, cuando nos dicen que el fuego se tomó el techo… al salir vimos como estaba ardiendo, así que empezamos a retirar lo que pudimos”, enfatizó Maritza Oyarzo, administradora del restorán Mamalú, ubicado en Sotomayor, casi esquina con San Martín.

Las llamas sorprendieron a los trabajadores en sus faenas. Como lo vivió el abogado Víctor Carreño, quien tiene una oficina en el segundo piso del inmueble afectado.

“Me encontraba redactando un escrito, en los instantes que se empieza a llenar de humo el lugar. Al mirar por la ventana las llamas estaban avanzando, por lo cual tuve que salir de inmediato. Fue muy poco lo que pude sacar”, dijo el jurista.

Aunque los daños se enfocaron en dos locales, por el humo y el agua, en total se vieron afectados un minimercado, una tienda de ropa, un restorán, una peluquería, un centro dental, la oficina legal y la conocida panadería El Trigal.

Sin embargo, los estragos pudieron ser mayores. La rápida reacción bomberil impidió que la destrucción fuese generalizada.

Despliegue

En menos de un minuto llegó tras el llamado de alerta personal de la Segunda Compañía local, escoltado por funcionarios de la Cuarta. Posteriormente, efectivos de las otras cuatro unidades urbanas se sumaron a los trabajos.

Así lo explicó el segundo comandante Mirko Cárdenas, enfatizando que al momento de arribar el primer contingente “se percataron que el incendio estaba en su fase de libre combustión con peligro de propagación a viviendas aledañas”.

El oficial recalcó el veloz despliegue de los voluntarios, lo que permitió que “de forma oportuna se lograra controlar la emergencia”. Un resultado que valoró, en especial por algunas barreras que debieron sortear, como el alto tráfico vehicular.

“Fue complicado inicialmente ordenar a las unidades, pero se logró”, aclaró.

Dentro del balance, junto a los daños materiales, la fuente detalló que un bombero resultó lesionado con un corte en la cara, siendo derivado por el Servicio de Atención Médica de Urgencia (SAMU) al Hospital Augusto Riffart.

Asimismo, para facilitar el despliegue bomberil, carabineros de la Segunda Comisaría llegaron a controlar el flujo vehicular, el cual se vio cortado por completo en calle San Martín, entre Blanco y Ramírez.

El capitán Francisco Valdivia, quien encabezó el operativo policial, dijo que “se procedió de forma inmediata a cortar el tránsito para que los voluntarios puedan trabajar sin mayores obstáculos, tanto de los transeúntes como de los móviles”.

Una de las tareas de los uniformados, primordialmente por el horario en que se produjo la emergencia, fue “no detener el centro”, como especificó el subcomisario de los servicios.

“Se abrieron alternativas por calles aledañas, como Serrano y Los Carrera”, concluyó el oficial, agregando que los antecedentes fueron remitidos a la Fiscalía de Castro, donde también se evacuará el informe sobre las causas del siniestro que están siendo analizadas por los peritos bomberiles.