6° COMPAÑIA

 

NOMBRE: Sexta Compañía de Bomberos de Castro.
FUNDACIÓN: 22 de Mayo de 1966
LEMA: Vivir para Servir
MATERIAL MENOR DE RECONOCIMIENTO: Celeste
CUARTEL: Avenida Galvarino Riveros #1200
SECTOR: Castro Alto.
CÓDIGO INTERNO: 600
CARROS BOMBAS: 

  • CARRO BOMBA,B-6

INTEGRANTES:
– Bomberos Voluntarios.
– Bomberos Miembros Honorarios.
– Brigada de Aspirantes – Cadetes.

CONTACTO:
Fono: +56 65 2631629

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HISTORIA DE LA SEXTA COMPAÑÍA DE BOMBEROS DE CASTRO

            22-V-1966  50 AÑOS  22-V-2016

Escudo de la Cía década del 90, Escudo Oficial y Escudo de la especialidad Forestal.

 

 Municipalidad de Castro tras el terremoto de 1960, evento crucial en el inicio de la Historia Sextina.

El terremoto del 22 de mayo de 1960 provocó daños y estragos en la ciudad de Castro. Nuestra ciudad en ese tiempo limitaba al Nor-oeste aproximadamente entre las calles Sargento Aldea y Gabriela Mistral con Freire.  Por tanto desde el actual hospital hacia el Oeste no habían casas prácticamente ni menos calles, solo senderos y una que otra habitación; todo ese entorno era conocido como “La chacra” por las plantaciones de chacarería y los álamos que marcaban las propiedades rurales. Las personas adultas y jóvenes que recorrían dichos lugares no se imaginaban que con los años sería el más poblado de Castro.  Meses después del sismo comienza la construcción de casas por ambos lados de la denominada “Avenida  Pacífico”, hoy Galvarino Riveros, al aprovechar créditos y garantías gubernamentales, lo que implicó además una voluminosa migración del campo a la ciudad. Es así como la primera población con casas tipo, arquitectura aun desconocida en Chiloé, se estructura siendo la Población Manuel Rodríguez, al frente Norte del hospital.

Años más tarde, durante la segunda mitad de la década del 60, se inicia la construcción habitacional en todo el sector llamado Castro Alto, con diversas poblaciones localizadas en el mismo entorno de Av. Pacífico: Intendente García, Clara Barton, Javiera Carrera y otras. En los inicios de la década de los 70 otras poblaciones se construyen: René Schneider; Juan Soler, y se urbaniza con las respectivas casas el área del cerro Millantuy. Agregamos nuevas habitaciones en ambas veredas de calle Manuel Rodríguez y, en los años 80 y 90 la población Arturo Prat, Camilo Henríquez, Padre Hurtado, llegando  más al Oeste de la famosa Villa Palmira incluso extendiéndose hasta la famosa quinta de recreo de antaño de Santiago Raipillán. Actualmente se cuentan las Poblaciones Archipiélago, Cardenal Silva Henríquez, Los Colonos, Los profesores, Altos de Chiloé, Alonso de Ercilla, Villa Insular 1 y 2, Inés de Bazán, Esperanza, Salvador Allende que colinda con el antaño lejano Parque Municipal, entre otras.

En conclusión en solo dos décadas se pobló completamente “Castro Alto”. Manteniendo actualmente el mayor porcentaje de habitantes; esta alta densidad lograda en poco tiempo continúa en ascenso así como las viviendas de diversas variedades construidas principalmente de madera.

Se infiere por tanto la preocupación de los Oficiales Generales del Cuerpo de Bomberos de Castro, pero por sobre todo de la comunidad de Castro Alto, ya desde los inicios del año 1960 por abarcar bomberilmente tal sector. Así en Septiembre de 1963 la junta de vecinos de la Población Clara Barton funda una insipiente brigada de primeros auxilios, compuesta por los mismos vecinos del sector.

En junio de 1964 se comprueba en un documento textual lo relativo a comenzar con ejercicios preventivos, el que dice: “… El Directorio General aprovechó esta ocasión para dirigirse con la Compañía, hacia la Población Clara Barton, donde se hizo entrega de un “gallo” al Cuerpo de Auxilio de la Población Clara Barton… La Compañía (Segunda) asi mismo asistió a un pequeño ágape ofrecido por la directiva de la población. A continuación se realizó un ejercicio en forma de competencia interna… Al final… se recibieron felicitaciones por el trabajo realizado…”.  Valioso testimonio de lo que sería el germen inicial de una actividad bomberil  planteada por los propios vecinos, la formación de un Cuerpo de Auxilio y, lo relevante, el trabajo con el famoso “gallo” y sus mangueras unidas para protección y ayuda de los habitantes y propiedades del sector. Desde entonces el Directorio General del Cuerpo de Bomberos de Castro enviaba compañías a fin de ejercitarse con la agrupación auxiliar y, motivo fundamental para que con los años venideros constituyan una organización formal de voluntarios. Comenzaba a propagarse paulatinamente en la comunidad el deseo de servicio público y puntualmente preocuparse del nuevo núcleo poblacional que crecía constantemente. No sabemos con precisión si este Cuerpo de Auxilio cumplió alguna vez alguna acción de emergencia con el material menor que disponía empero, consideramos sus prácticas de ejercicios que debían realizar regularmente. Con todo, aquellos nobles vecinos de Clara Barton y su pequeño grupo auxiliar consientes del rol desempeñado fueron testimonio vivo de los rudimentarios trabajos iniciales bomberiles, sin duda un ejemplo de solidaridad.

Transcurren dos años y las cifras anotaban aproximadamente unas 3.000 personas; el censo de 1970 indicó 11.180 habitantes urbanos y, las estadísticas actuales acotan un número superior a 30.000. Se justificaba bajo cualquier punto de vista la creación de una nueva compañía, así no solo el servicio bomberil sería más rápido, operativo y eficiente sino la comunidad sentía al mismo tiempo la necesidad imperiosa de contar con voluntarios que protejan y salven las vidas y bienes. Se sumaba como variable que todas las otras compañías se concentraban en el centro de la ciudad, sector plaza, alejadas del perímetro que se deseaba resguardar; como se había demostrado en la práctica ante algunas emergencias ocurridas en las casas de material ligero con las consecuencias negativas fáciles de prever.

Por ello, sintiendo una profunda estimación por el entorno de Castro Alto, un grupo destacado de vecinos; visionarios y esforzados, atentos al servicio comunitario y, especialmente de aquel populoso sector, se dieron la honrosa tarea de fundar una nueva Compañía, 70 años después de a fundación del Cuerpo. Reuniones, conversaciones, sueños y objetivos se amalgaban en aquellos meses buscando a los hombres necesarios y dispuestos a cooperar en bien de la vecindad y, protección de la propiedad ajena como bomberos voluntarios sirviendo con abnegación, altruismo y profunda filantropía.

Es así como un 16 de marzo de 1966, se reúne el Directorio de las poblaciones Clara Barton y la de Empleados públicos de esta ciudad, acordando lo siguiente a través de un Memorandum: “Que siendo de sumo interés el ver la pronta solución de los problemas comunes que a continuación se detallan, presentan en conjunto este petitorio a las autoridades competentes…”, reproducimos solo el punto N°2 que se relaciona con los bomberos, dice: “…Viendo la necesidad que existe de crear una Compañía de bomberos en la población Nueva de Castro, solicitan a la Superintendencia que dé la autorización pertinente. O bien trasladar una Compañía de Agua a este sector. También se pide a esa Institución que tenga a bien en darnos la sirena vieja para instalarla en dicha población.”

Firman tal documento: Alfredo Hernández Ojeda; Pedro Tecol Alvarado; Gaspar Araneda Alarcón, Christian Díaz Caballero; Miguel Burgos Burgos.

Con fecha 5 de abril de 1966, el Gobernador Arturo Pinto Canobra envía el oficio N° 221 al superintendente del Cuerpo de Bomberos de ese entonces, don Juan Pérez Águila, transcribiéndole el Memorandum presentado por el directorio de las poblaciones antes mencionadas, a fin de estudiar soluciones a los problemas que se plantean: necesidad de crear una Compañía de Bomberos en población Nueva de Castro; solicitar la autorización para lo anterior o trasladar una Compañía de Agua al sector; derivar la sirena antigua a ese lugar. Mientras tanto las reuniones de los vecinos continuaban y, se estructuraban dándose responsabilidades para cumplir aquel servicio de organizar una institución, apoyados moralmente y en la práctica por la comunidad del entorno antes mencionado.

Así y finalmente, un domingo 22 de mayo de 1966, tras previa convocatoria, un grupo de hombres esforzados y visionarios, atentos al servicio social en especial del sector alto de Castro se reúnen para fundar una nueva Compañía, en la sede social de la población Clara Barton. Transcurren cuatro días y, envían su primer oficio al Superintendente indicando la constitución de la Sexta Compañía de Bomberos. Dice su carta constitutiva: “…sintetizando las aspiraciones del sector nueva de Castro en lo que a crear una Compañía de Bomberos se refiere y, guiándose hacia esa solución, reuniéndose en la sede social de la población Clara Barton 22 pobladores, a fin de echar las bases de una Compañía de Bomberos con sede en el sector y, de acuerdo a petición previa a través de memorándum que obra en poder de esa superioridad presentado con la debida oportunidad. Para su formación se tomaron en cuenta las siguientes razones:

1.- Que el vasto sector que comprenden las poblaciones: Nueva de Castro, Clara Barton, Ruíz de gamboa, Nueva Ten-ten, albergan un total aproximado de 3.000 habitantes.

2.- Que el tipo de construcción, del 95% de las viviendas que componen las poblaciones mencionadas son de madera y, al contar con una Compañía de Bomberos, debido a la distancia y a la falta de rápidos medios de comunicación se vería retardada la acción de las Compañías existentes en caso de producirse un siniestro, situación esta última que se ha producido en otras ocasiones.

3.- Que existen dos escuelas y una guardería infantil en el sector y que cuentan con un subido número de niños de corta edad.

4.- Finalmente cabe destacar el hecho de que los 3.ooo habitantes antes mencionados aumentarán progresivamente en el futuro por cuanto se contemplan nuevas construcciones en el sector señalado, lo que hace más imperiosa aún la constitución de una nueva Compañía.

Como consecuencia de las razones debatidas se optó por elegir una Directiva que regirá los destinos de la Compañía y que a continuación se detallan:

DIRECTOR    : Heriberto Roloff Lichtenberg.

CAPITAN       : Exequiel Berríos Guzmán.

AYUDANTE   : Christian Díaz Caballero.

SECRETARIO: José Santana Barrientos.

TESORERO  : Humberto Sánchez Alvarado.

TENIENTE 1° : Sergio Jara Bravo.

TENIENTE 2° : José Tacul Tacul.

TENIENTE 3° : Alfredo Hernández Ojeda.

Esta directiva provisoria el 7 de julio solicita autorización para realizar una colecta en el sector “Nueva Población de Castro” para obtener recursos iniciales y, el 20 del mismo mes piden formalmente su incorporación al Cuerpo de Bomberos de Castro y autofinanciarse, dado que existía entonces una crisis económica interna a nivel bomberil. Así se organiza técnica y administrativamente. Estos planteamientos fueron apoyados en una reunión del Directorio General de Poblaciones el domingo 19 de julio, para concretar la feliz iniciativa de la formación de la Sexta Compañía, y su basamento sería la incorporación al Cuerpo de Bomberos de Castro.

Con fecha 25 de julio del año 1966, por oficio N°8 comunican su Directiva definitiva con 36 voluntarios activos fundadores e integrados oficialmente al Cuerpo de Bomberos de Castro, como Compañía de Agua. La primera oficialidad quedó constituida de la siguiente manera:

DIRECTOR    : Heriberto Roloff Lichtenberg.

CAPITAN       : Exequiel Berríos Guzmán.

SECRETARIO: José Santana Barrientos.

TESORERO  : Humberto Sánchez Alvarado.

TENIENTE 1° : Sergio Jara Bravo.

TENIENTE 2° : José Tacul Tacul.

TENIENTE 3° : Manuel Cárcamo Chacón.

JEFE DE MAQUINAS: Victor Gaete Nieto.

AYUDANTE   : Héctor Cárdenas Vera.

 

 

                                         

 Heriberto Roloff Lichtenberg.                        Exequiel Berríos Guzmán.

        Director Fundador                                       Capitán Fundador

 

Por tanto, ante las razones expuestas en párrafos anteriores, basadas en el aumento poblacional y urbano implicó la fundación de otra Compañía en Castro Alto. Motivaciones vitales comprendidas por el Directorio general que de esta manera ampliaban su rango preventivo de servicio comunitario y operatividad efectiva. Dando el total respaldo a la sexta Compañía entre las alegrías, congratulaciones, esperanzas y metas futuras. La sociedad local así lo valoró, especialmente aquellos sectores junto a las autoridades, vecindad, medios informativos y otros que, vislumbraban otro hecho histórico notable en la vida cotidiana castreña. Una nueva flamante Compañía nacía para beneficio público. Auténtica fiesta de camaradería se vivió en aquel tiempo y manifestaciones de convivencia sellaron tal acontecimiento inmerso en la responsabilidad asumida por aquellos bomberos fundadores. Castro Alto ya tenía su Compañía de Bomberos que estaría presta cuando las emergencias lo requirieran. El año 1966 marcó una etapa sustantiva para el devenir futuro de la institución.

Es importante indicar que muchos de los fundadores de la Sexta habían pertenecido al Cuerpo de Auxilio y por tanto ya sabían las nociones básicas bomberiles, recordemos que prácticamente durante dos años se estuvo ejercitando en tal organización, que proyectó los atisbos primarios para dar origen más tarde a una auténtica compañía.

Como naciente institución la sexta no contaba con los medios ni recursos necesarios fluidos para desarrollar las diversas actividades normalmente. Las primeras reuniones se efectuaron en la sede social Clara Barton y, una vez fundada formalmente con una estructura consolidada se les facilitó el salón de actos y una pequeña sala en el Centro Abierto Alonso de Ercilla que, los cobijó como seudo cuartel durante 5 años, es decir hasta 1971, en el intertanto iniciaban trámites para adquirir un terreno donde construir su cuartel definitivo. La directiva tenía un activo trabajo más aún cuando recién se comienza a estructurar la compañía: sesiones regulares, ejercicios programados, prácticas de desfile, entrenamientos y academias, uniformar a los voluntarios, las guardias, obtención de fondos, captar socios cooperadores y, todo lo que implicaba la labor bomberil. Como sistema de alarma se utilizaba la antigua sirena del Cuerpo de Bomberos, la que fue instalada en el techo de la casa del Director Heriberto Roloff ubicada frente al actual cuartel por calle Intendente García, donde, en la década de los 90 aún se apreciaba su estructura metálica que la sostenía, con su sonido característico era tocada a las 12:00 hrs. Y, durante emergencias que alertaban al sector ya que se operaba desde la calle con su respectiva manilla; se hizo auténticamente familiar durante esos años incluso en el decenio del 80. De esta manera los vecinos comenzaban a acostumbrarse al ver correr a los sextinos hacia el cuartel provisorio ante los primeros llamados lúgubres de dicha sirena, durante los amagos o incendios que afectaban a la comunidad.

En 1966 como acción inicial realizan una activa campaña para dotarse de uniformes de trabajo, aspiración sentida por los integrantes. Así el Directorio General les entregó casacas negras de cuero y cotonas de tevinil del mismo color para sus hombres para sus bomberos, a parte de las confeccionadas por sus propios fondos; a esto se agregó un gorro tipo “coscacho” como parte del vestuario, más un cinturón negro de cuero. Gran satisfacción fue para los primeros sextinos el contar con tal vestimenta y, con disimulado orgullo desfilaron por primera vez en las fiestas patrias de 1966, gallardamente en medio de los aplausos del público de Plaza Prat, muchos vecinos, amigos y familiares de los bomberos de la sexta que bajaron al alejado centro de la ciudad a vitorear el paso de la Compañía frente a las autoridades, apoyo y aplausos que hasta el día de hoy escuchan los sextinos al desfilar en la Plaza de armas.

Una trascendental fotografía de la Compañía captada después del desfile, selló aquel histórico día, donde aparecen los bomberos sextinos para la posteridad. Con esta indumentaria iniciaban su identificación con la comunidad. Respecto a este tema podemos decir que los oficiales tuvieron un extraordinario desempeño para equipar a su institución, demostrando de paso su real valía y estimación profunda a su naciente compañía con una capacidad de gestión óptima.

Ya en el año 1967, considerado fructífero por varios logros, la Armada de Chile, previa petición y considerando los nobles propósitos obsequió 50 uniformes completos de desfile, siendo la guerrera oficial de parada. Era una casaca azul-negro de corte militar con bocacuello del mismo color utilizado por los infantes de marina; decorada con botones dorados, pantalón y cinturón blanco, corbata y zapatos negros, además durante ese periodo comenzaron a usar cascos, modelo francés que terminaban en punta y, que a inicios de los años 70 se cambiaron por el actual casco americano de ala ancha los que fueron empleados también durante muchos años como cascos de trabajo. Entonces, en menos de un año completaban su vestimenta de trabajo y de parada, sin duda importantes adquisiciones. El 19 de agosto de 1967, el director y oficiales organizan e invitan a un cóctel a su cuartel por motivo de la entrega oficial de tales prendas de parte de los representantes de la institución donante; una tarde especial por tal hecho y un logro significativo.

Sexta Compañía en su primera formación y desfile (18 de Septiembre de 1967)

El emocionado estreno de dicho uniforme de parada fue en el desfile del 18 de septiembre de ese mismo año, causando admiración por tal presencia; por fin la Sexta Compañía aparecía en público como todas las otras instituciones congéneres. Desde esta fecha y en todos los actos públicos o internos del Cuerpo se presentan con esta particular vestimenta que los identificaría durante 13 fructíferos años. Puntualizamos que dicho uniforme se mantuvo hasta 1980, año en que el Cuerpo de Bomberos confecciona vestimenta tipo para todos los bomberos. Es preciso manifestar que de los 50 uniformes donados solamente se utilizaron 25 y, por acuerdo de sesión de compañía se donaron los restantes al Orfeón Martín Ruíz de Gamboa (actual Bernardo Mora Garrido) de nuestra ciudad y, el 28 de agosto del mismo año aportaron 25 pantalones azul marino a la misma organización. Así dos instituciones se benefician y cooperan mutuamente.

El mismo año 1967, tras intercambiar opiniones la sexta realizó el primer concurso público “Buscando el lema de la Compañía”, entre los vecinos del sector. Resultó ganador, después de un fallo salomónico, el voluntario Heriberto Roloff con el lema “Vivir para servir”, que a partir de esta fecha se constituyó en el oficial de esta naciente organización y, palabras señeras que reflejan la motivación y sentido del origen de la sexta Compañía. Cabe señalar que tales palabras son actualmente el norte de todo sextino que se integra a nuestras filas, son las primeras palabras que aprende al entrar al cuartel y están en todos lados, comenzando por los emblemas.

En lo relativo a su cuartel, el directorio General de ese entonces, junto a los oficiales sextinos realizan una serie de gestiones para disponer de un sitio estratégicamente localizado a fin de cubrir el mayor perímetro en su accionar rápidamente y equidistante a los diversos sectores. Escogido el lugar, el 10 de abril, la Corporación de la Vivienda (corvi) envía un informe aceptando la compra del terreno por parte del Cuerpo de Bomberos de 850 mts2 destinados al caurtel de la Sexta. El sitio se ubicaba en la esquina de Intendente Arturo García con Galvarino Riveros, actual y sin duda la mejor y estratégica ubicación. Ya en ese año, inmediatamente se dispuso otro terreno para un cuartel provisorio mientras se construiría el futuro cuartel, el que se ubicaba en la esquina de Padre Manuel Cárcamo con Intendente García, terreno donde actualmente se encuentran los edificios de departamentos fiscales.

En solo un año de vida se habían concretado importantes logros que enorgullecerían a cualquier institución, sin duda, logrados con la perfecta conjunción de su directiva y voluntarios, sobre todo cuando se comienza a organizar una Compañía con las dificultades que ello implica. Sin embargo comprobamos cómo la enorme capacidad de gestión logró sus frutos consolidándose y estructurándose definitivamente en un periodo de implicancias sociales y económicas bomberiles.

Aquí debemos destacar la enjundiosa labor de su Director Heriberto  Roloff Lichtenberg que dirigió a la compañía desde 1966 a 1969 y por su descollante acción fue elegido Vice-superintendente en 1970, el primer sextino que ostenta históricamente un cargo en el Directorio General del Cuerpo de Bomberos de Castro (actual Consejo de Oficiales Generales); idéntica situación la de su Capitán Hernán Solís Gaete quien desde ese puesto ejecutivo entre 1967 y 1969 se preocupó por conseguir material menor para su institución, como así mismo las permanentes acciones de ejercicios, guardias, desfiles y principalmente la activa preparación ante las emergencias a que debían concurrir. Por otra parte secundados por los voluntarios – fundadores en quienes recaía la valiosa misión de proteger a la comunidad ante la adversidad. Dignos de remembranza y visionarios, tenemos a Gaspar Araneda Alarcón, Luís González Lepín, Heriberto Sánchez Alvarado, Antonio Bórquez Macías, René Nauco Soto, Mauricio Gómez Aguilar, Ángel Labrín Sandoval, Héctor Gómez Aguilar,  Luís Haro Arancibia, entre la treintena de ellos.

Reunión de fundadores de la Sexta Compañía (Década de 1980)

 La Sexta Compañía con solidez administrativa y ejecutiva nacía orgullosa para la comunidad local, tal como lo ha demostrado desde 1966 a la fecha, en un sector de vasto desarrollo y proyección.

Los Años 70 hacen a la Sexta Compañía destacarse por sobre sus similares en distintas actividades. Tenemos que en el año 1973 se realiza un segundo concurso público para la creación del estandarte y banderín de la Compañía. Después de dilucidar profesionalmente el resultado arrojó como ganador con su excelencia gráfica y esquemas al profesor Ismael Cuitiño Cárdenas quien proyectó dichos símbolos identificatorios: A contar de esa fecha ostentan tales elementos de reconocimiento. Dicho estandarte es de fondo azul-negro; el banderín con idénticos colores y formas y la insignia respectiva.

   Sexta Compañía en formación (Década de 1970)

Tres años más tarde, en 1976, organizan un tercer concurso para componer en texto y música el himno de la Compañía. Se deseaba contar con sones marciales que representaran a la Sexta. Se presentan varios temas y, finalmente obtuvo el premio como mejor composición el voluntario Victor Guenel serpa como autor de la letra, y como compositor el Director del orfeón Municipal Don Bernardo Mora Garrido. Fue interpretado el himno en sesión, provocando los aplausos espontáneos y excelentes comentarios por la originalidad del mismo, constituyéndose por tanto en el himno oficial sextino; ensayándose más tarde con citaciones especiales.

En el decenio del 80 asumen la misión de implementar su nuevo y flamante cuartel, tarea que desde 1985 a la fecha se prosigue efectuando; beneficios varios como bailes sociales, ramadas en fiestas patrias y en el mismo cuartel, bingos, festival costumbrista y el siempre generoso aporte de sus socios-cooperadores, entre algunos aspectos. Así puntualizamos que en año 1987 obtienen $500.000, fondos destinados al alhajamiento y mobiliario, muchos de los cuales aún permanecen en las oficinas, cuál trofeos y que permanecerán por mucho tiempo en memoria y respeto de aquellos esforzados sextinos de antaño y que se consideran verdaderos tesoros emocionales.

Durante más de 40 años han pasado por las filas sextinas más de 200 voluntarios en distintos periodos y se cuenta con más de un centenar de socios-cooperadores cotizando mes a mes; acotamos que en 1966 se contaba con 19 socios, por ello comprobamos cómo paulatinamente fueron aumentando, sobre todo del mismo sector, lo que demuestra la identificación de la comunidad con su Compañía.

A través del tiempo transcurrido la sexta ha proseguido por aquella senda del progreso. Basado en el apoyo de sus bomberos, cohesión y espíritu de abnegación. Entre sus integrantes han desarrollado importantes bomberos no solo por ser ejemplo para tantos, sino que también por el aporte realizado a nivel de Cuerpo de Bomberos. Muchos han ocupado cargos de suma importancia en el directorio General y, otros en los diversos departamentos de Comandancia. Nombramos a Heriberto Roloff Lichtenberg, Vice-superintendente en 1970; Luis Tirachini Bórquez, Pro-tesorero General en 1971 y 1972; Vice-superintendente desde 1983 a 1993,actual Directorio General; Héctor Cárdenas Vera, 2° Comandante en 1972 y 3° Comandante en 1973 y 1974 hoy ya fallecido; Aquiles Galindo Oyarzo, , Secretario General en 1988 a 1992 y Vice-Superintendente desde 1994 a 1996; Ricardo Mancilla Morales, 3° Comandante en 1994 al 1996 y 2008 y 2009; Héctor Godoy Godoy 2° Comandante el 2008 y 2009; Aliro Alvarez Cárdenas 3° Comandante el 2012 y 2013; Edwin Sepúlveda Calderón, Pro-Tesorero general en 2012, Iván Velásquez Torres Inspector General de Material Mayor de 1993 a 1996; También sextinos han estado como ayudantes de Comandancia y del departamento de Estudios Técnicos como es el caso de Eugenio González Arancibia, Richard Rosas Becerra, Angelo Alvarado, Felipe Liberón Melo, Camilo Gajardo Chávez, José Segovia Muñoz, Edwin Sepúlveda Calderón y Leonardo Soto Bahamonde.  Además el recordado y ya extinto voluntario Manuel Melipillán Estefó ocupó el cargo de Capitán de Unidad de Rescate en la época en que pertenecía a Comandancia e integrada por bomberos de todas las Compañías. Todos los anteriormente indicados participando en distintos cargos de importancia y cuyo rol desempeñados fueron y son bien catalogados.

 

Luis Tirachini Bórquez y Aquiles Galindo Oyarzo, Directores Honorarios de la Sexta Compañía.

Desde su fundación a la fecha, los Directores que han tenido el honor y el privilegio de guiar administrativamente a la Sexta Compañía y, que han obtenido relevantes logros institucionales en distintos años, descollando además por su activo valor de servicio, además de ser la voz oficial de la Compañía ante el Directorio General del Cuerpo de Bomberos de Castro tenemos a: Heriberto Roloff Lichtenberg de 1966 a 1969; Hernán Solís Gaete en 1970 y 1971; Luís Tirachini Bórquez de 1972 a 1982, diez años ininterrumpidos en su cargo; Victor Guenel serpa de 1983 a 1988; Fermín Cárdenas Elgueta de 1989 a 1991, de 1994 a 1996 y reelecto en 2006; Eugenio González Arancibia en 1992, 1997, 1998 y 2005; Reinaldo Ojeda Talma de 1999 a 2004;  Héctor Godoy Godoy en 1993, 2010 y 2011;  Alex Torres Marín del 2007 al  2009,  2012 al 2015; Edwin Sepúlveda Calderón en 2015 y 2016, Felipe Liberón Melo en 2016-2017 y Hector Godoy Godoy en la actualidad.

Hector Godoy Godoy, actual Director de la Sexta Compañía.

En cuanto a su mando operativo, han ocupado el cargo de Capitán desde 1966 al presente, con la responsabilidad de las emergencia y, lo que implica el disponer de todas las acciones ejecutivas, los siguientes sextinos: Exequiel Berríos Guzmán en 1966; Hernán Solís Gaete de 1967 a 1969; Héctor Cárdenas Vera de 1970 1971 y 1973; Vitelio Neira Cerda en 1972; Manuel Jara Garrido 1974; Guido Alvarez Cárdenas de 1974 a 1976; Ricardo Mancilla Morales de 1976 a 1978, de 1997 a 1998y 2000; Jorge Dolezal Dolezal 1978; Victor Guenel serpa de 1979 a 1980; Luís Colivoro Vargas de 1981 a 1988; Reinaldo Ojeda Talma 1992; Manuel Melipillán Estefó en 1993; Aliro Alvarez Cárdenas en 1999 y de 2006 al 2011, Patricio Torres Torres en 2012 al 2014, Patricio Olavarría Pozas en 2014 y 2015, Sebastian Godoy Espinoza en 2015, Héctor Godoy Godoy de 1989 a 1991, de 1995 a 1996, 1999, del 2001 al 2005 y de 2016 al 2017 y Sebastian Godoy Espinoza, actual capitan.

Sebastian Godoy Espinoza, actual Capitán de la Sexta Compañía.

Una verdadera pléyade de servidores públicos que demostraron con su actividad y conducción, más el fiel e incondicional apoyo de sus voluntarios en estos 50 años de vida que conllevaron paulatinamente a la sexta al digno sitial de mérito y comunitaria entrega. En cuanto a algunos bomberos destacados durante su historia y actualmente podemos puntualizar en: Guido Alvarez Cárdenas, Alejandro Vega Araneda, Carlos Saldivia Saldivia, José González Melipillán, Héctor Ancapán Elgueta, Aliro Alvarez Cárdenas, Arcadio Huenumán Alvarez, Oscar Cárdenas Alvarez, Carlos Bertrán Padilla, José González Kürten, Arnoldo Saldivia Saldivia, Hugo Sandoval Andrade, Nelson Delgado Delgado, Alfredo Hernández Ojeda, Juan Chiguay paillán, Sergio Gutierrez Kiessling, Luís Godoy Miranda, Camilo Díaz Gómez, Nelson gallardo Cárcamo, Juan Danich Cárdenas, Raúl Cuyul Cuyul, Robinson Cuyul Cuyul, Manuel Alvarez Ojeda, Alcidez Silva Alvarez, Luís Sánchez Gallardo, Pedro Gallardo Aguilar, Héctor Godoy Godoy, Fermín Cárdenas Elgueta, Ricardo Mancilla Morales, César Martinez Cárdenas, entre tantos que han engrosado las filas sextinas.

Como compañía han obtenido varios galardones; como diplomas de honor por mejores asistencias del cuerpo el 1972, 1980, 1989, 1990 1993 y 1994, vitrinas del cuartel guardan trofeos deportivos y en competencias del “Día Nacional de Bombero” con otras Compañías, estímulos y recuerdos de otras Compañías y hasta de otras instituciones bomberiles del país. Una trayectoria ejemplar. Sus voluntarios han sido calificados con premios, diplomas y medallas como mejores asistencias de voluntarios, de oficiales a nivel de Compañía y de cuerpo, han obtenido los premios de mejor Director y mejor Capitán en varias oportunidades.

En el acontecer de la Compañía se encuentran otras metas como la formación del comité de damas de la Sexta Compañía en el año 1989, cuyo objetivo era la integración de las damas que forman la familia sextina, además de cooperar en múltiples actividades como preparación de aniversarios, beneficios, la navidad de los niños de la sexta, implementación de cocina aportando con alhajamiento para las diversas dependencias. También podemos señalar que desde 1990 funciona formalmente la brigada de cadetes y aspirantes a la Compañía a cargo de un voluntario de trayectoria y que recibe a los jóvenes desde los 15 años y que tienen la inquietud del servicio bomberil y voluntario, allí se les forma en las diversas funciones y labores además de las nociones básicas administrativas y operativas con todas las garantías de una formación adolecente y hasta su paso como voluntarios activos.

Otro aspecto relevante en la historia de la sexta Compañía han sido los esfuerzos de sus voluntarios y sobre todo de sus oficiales en la consecución de metas y objetivos, sobre todo en lo material, tan esquivos en antaño para las instituciones bomberiles, pero que con dedicación, conocimiento, información y sobre todo compromiso, se han llevado a cabo convirtiendo hoy a la Sexta en una Compañía a la vanguardia y dotada de herramientas, materiales y equipamiento que en nada se puede envidiar a instituciones con más recursos o de zonas con más acceso.

Sexta Compañía despues del ejercicio de las Bodas de Plata (22 de mayo de 1991)

En el decenio del 80 y 90, han cumplido misiones relevantes y obtención de variados logros, para ello se han organizado por mucho tiempo los tradicionales bailes de fiestas patrias, ramadas, bingos, rifas, posee un módulo gastronómico en el parque municipal, por largos años se trabajó en la peña folklórica, por acotar algunos beneficios. Todo lo anterior en pos de dotar a sus voluntarios de un mejor equipamiento y protección. En los 80 se adquirieron las primeras botas de seguridad y chaquetas de trabajo de lona nacionales con cintas reflectantes para todos los bomberos, además de guantes de trabajo. En los años 90 se adquieren buzos de trabajo tipo overol de color celeste oscuro haciendo alusión a su color distintivo, gorros quepís negros con la leyenda de la compañía en el frente de color amarillo para uniformar y distinguir a los voluntarios en llamados que no eran directamente emergencias, equipos de radio receptores para facilitar la concurrencia del personal en emergencias. A fines de los 90 se adquieren cascos nacionales tipo Bullard, de fibra de vidrio, con cubre-nuca y protector facial de policarbonato, un adelanto para las Compañías de la ciudad y que sirvieron por más de 10 años.

 

Oficiales de Compañía, Comandancia y Superintendencia pertenecientes a la Sexta Compañía (Centenario C.B.C, 1996)

 

En la década del 2000 se adquieren las primeras tenidas de combate, nacionales, compuesta por el pantalón tipo jardinera y chaqueta de trabajo, negras con reflectantes amarillos y un gran 6 del mismo color en la espalda, a fin de marcar presencia en los actos de servicios y simbólicamente enseñar a los voluntarios a cargar el gran peso de pertenecer a la joven pero histórica sexta; El año 1998 se adquieren los primeros equipos de respiración autónoma marca Racall modelo 4000, pioneros en castro y lo más avanzado de la época que se reforzaron con la donación años más tarde por parte del Cuerpo de Bomberos de Quillota 5ta región de 4 equipos similares, gracias a la gestión del voluntario Julio Pizarro Mena, oriundo de esa ciudad y que prestó servicios en nuestras filas, sin duda la sexta nuevamente marcaba un hito en el progreso y desarrollo. El año 2005, llega a la compañía la era computacional, al recibir la donación de una autoridad un computador de escritorio más otro de parte del cuerpo de Bomberos, los que fueron asignados a las oficinas del Director y Capitán respectivamente, ambos con sus impresoras, lo que agilizó la labor administrativa y el respaldo de la información así como las labores de capacitación se vieron enriquecidas con las nuevas tecnologías, además de dar un merecido descanso a la vieja máquina de escribir, que hoy espera su sitial dentro de las pizas del museo de la sexta.

El año 2009 y bajo la dirección de Alex Torres Marín, Director que quiso estampar en su gestión el sello de la renovación y modernización de la compañía, y con el apoyo de bomberos con conocimientos sobre postulación a fondos fiscales, se gana un proyecto de más de seis millones de pesos con lo que adquieren cascos de trabajo americanos Bullard de última generación, guantes de trabajo y botas, todas normadas y con stándares internacionales, 15 equipos de radio transceptores kenwood. A lo anterior se suman renovaciones de escalas por escalas revestidas de fibra de vidrio, uniformes de trabajo, material para incendios forestales, herramientas de incendio, pitones, mangueras, equipos de respiración autónoma que remplacen a los valiosos pero obsoletos Racall 4000. El año 2012 se reciben, luego de la postulación a un nuevo fondo público, bajo el mandato del Director Héctor Godoy Godoy y  por más de 17 millones de pesos una partida de equipos de trabajo de procedencia alemana con standares europeos los que vienen a culminar el proceso de modernización de la tenida de trabajo acorde a los nuevos tiempos y a las normas de seguridad internacionales y que sobrepasan a las normas nacionales.

El año 2012, se renuevan los equipos computacionales de las oficinas para dar paso a las nuevas tecnologías y adaptarse a los nuevos tiempos, se adquiere un computador para la oficina del Director, el anhelado proyector Epson y una impresora para capitanía, oficina que recibió de regalo de parte de nuestro fundador y primer Capitán Don Exequiel Berríos Guzmán otro equipo computacional. Cabe mencionar en este punto que el cuartel cuenta desde el 2006 con internet y desde 2008 con sistema de internet WI FII, liberado para el uso de los voluntarios.

En mayo de 2016, se celebran los 50 años de la Sexta Compañía, “Las Bodas de Oro”, que contó con diversas actividades, la tradicional Romería, la vigilia con un emotivo saludo de agua por parte de todo el Cuerpo de Bomberos de Castro, un acto público frente a las dependencias del cuartel donde hubo un reconocimiento a los fundadores y voluntarios destacados dentro de la historia Sextina, la Misa y Reunión Solemne, donde la Sexta contó con el acompañamiento de las autoridades bomberiles del Cuerpo de Bomberos, la hermana Tercera Compañía de Bomberos de Quillota, la Sexta Compañía de Bomberos de Puerto Montt, bomberos fundadores, Sextinos destacados, familiares, amigos y vecinos, que hicieron de la festividad un momento muy emotivo para los voluntarios de la gloriosa Sexta Compañía,

 

 

Reconocimiento en acto público por motivo de los 50 años de la Compañía a los fundadores y bomberos destacados en la historia Sextina el 22 de Mayo de 2016, en ella se puede reconocer a Victor Guenel, Vitelio Neira, Alfredo Hernández entre otros.

 

Oficiales de la Sexta Compañía de Bomberos de Castro y Tercera Compañía de Bomberos de Quillota tras firmar el Canje de hermandad entre ambas Compañías, en la foto de izquierda a derecha se encuentras: Héctor Godoy Godoy, Capitán Sexta Compañía; Edwin Sepúlveda Calderón, Director Sexta Compañía; Ernesto Muñoz Ojeda, Director Tercera Compañía y Marco Velasquez Godoy, Capitán Tercera Compañía.

El Director Honorario Sr. Luis Tirachini Bórquez y el Capitán Fundador Sr. Exequiel Berríos Guzmán, en marco de la celebraciones de los 50 años de la Sexta Compañía.

 

HISTORIA DE LA ESPECIALIDAD FORESTAL:

 

A partir del año 2000, la Compañía toma un especial interés por el tema de Incendios Forestales, realizando capacitaciones en el CB de Valparaiso y CB de Quillota, con el último además se crea una amistad y posterior hermandad con la Tercera Compañía de Bomberos de Quillota.

 

El 1 de noviembre del año 2007, mediante orden del día permanente firmada por el Segundo Comandante de la época Sr. Héctor Godoy, se designa a la Sexta como Compañía de especialidad en Control y Combate de Incendios Forestales, la primera y única Compañía de la especialidad Forestal en la Región de Los Lagos actualmente, hoy en día la Compañía cuenta con herramientas, uniformes, capacitaciones constantes con CONAF y ahora último asistió al III Curso BBNT “Combate de Incendios Forestales” en la ciudad de Talcahuano con una comitiva de 16 bomberos, todo esto en vista de entregar un optimo y mejor servicio en una problemática que crece año a año.

 

Himno de la Sexta Compañía de Bomberos:
I
Bomberos, voluntarios de la Sexta
acudamos presurosos a luchar;
cuando oigamos ululando la sirena.
Que nos llama insistente a trabajar:

II
Aprendamos a ser diestros y veloces;
al usar los implementos del deber: el
pitón, siempre firme en nuestras manos:
por la escala: con denuedo ascender:

III
No olvidemos voluntarios de la Sexta:
Nuestro lema sacrosanto al trabajar:
“Vivir para Servir”; ha de ser siempre
nuestra insignia que en lo alto ha de  flamear.

IV
¡Oh! Bomberos de la Sexta Compañía:
valientes y tenaces al luchar;
contra el fuego, nuestro enemigo,
que destruye lo que encuentra al pasar:

 

AUTOR: Víctor Guenel Serpa
MÚSICA: Bernardo Mora Garrido
AÑO: 1976